Minas del Horcajo

Para llegar al pueblo de Minas del Horcajo hay que “pedir la vez” antes de atravesar un túnel de algo más de un kilómetro, de un solo carril. Aunque en Minas del Horcajo, con un censo de apenas una decena de personas, no hay mucha circulación. Pero es conveniente porque al pulsar el botón también se encienden algunas luces del túnel.

Cuando se encienden las luces algunas titubean y otras se iluminan con pereza, lo que da un ambiente todavía más inquietante al trayecto bajo la montaña. El botón verde hay que buscarlo una decena de metros antes de la entrada del túnel, en un cuadro eléctrico blanco en un lado y en algún lugar que no conseguí averiguar en el otro lado.

Ese túnel que sirve de acceso a Minas del Horcajo es en realidad un resto del antiguo trazado del ferrocarril que desde principios del siglo XX y hasta los años de 1970 se utilizaba para sacar el mineral que se extraía de las minas que dan nombre a la pedanía, que en su época de mayor esplendor llegó a albergar una población de 3000 personas.

El acceso a Minas del Horcajo es, junto con su historia y sus espectaculares paisajes, lo más interesante de esta pedanía.

Para llegar primero hay que recorrer una pista en buen estado de unos 7 kilómetros que discurre por terreno llano. Según la época del año el suelo puede estar más o menos embarrado. El recorrido se hace entre numerosos árboles y —según la época del año— muy probablemente también acompañado por los ciervos que pastan a pocos metros de la pista sin preocuparse demasiado, lo que proporciona una buena ocasión para fotografiarlos.

Pista de tierra que da acceso a la pedanía de Minas del Horcajo.

Después, al alcanzar una bifurcación en el camino, hay dos opciones para llegar a Minas del Horcajo: el camino largo bordea la colina que se levanta justo delante, en un recorrido que añade media hora más de trayecto por la misma pista de tierra y que es la ruta que indica Google Maps; el camino corto atraviesa la colina por su base aprovechando la existencia del túnel, al que se llega siguiendo recto en el cruce y después de pasar una pequeña construcción en ruinas.

Tras atravesar el túnel se llega al valle que forman dos arroyos con forma de Y que actualmente está cortado por la mitad por la línea del AVE. Minas del Horcajo está situado en la Sierra Madrona, al sur de Ciudad Real y a unos seis o siete kilómetros de la provincia de Córdoba.

El trazado del AVE atraviesa parte de la población antes de desparecer en un túnel.

Ya en Minas del Horcajo (o El Horcajo) hay un tramo de pista asfaltada que pasa por delante de las pocas casas que se conservan y que todavía están habitadas, o al menos lo están por temporadas. En teoría una de las viviendas es una casa rural pero estaba cerrada.

El resto de lo que fuera el antiguo pueblo de Minas del Horcajo ha desaparecido, y sus restos están esparcidos por el suelo como si un tornado hubiese destruido cuidadosamente sólo las viviendas abandonadas; aunque es más probable que se derribaran para evitar que fueran ocupadas.

Más allá de las pocas viviendas que quedan en pie el corto tramo de asfalto desaparece y se retoma la pista de tierra hacia el sur que lleva hasta un merendero primero y hasta un helipuerto y algunas ruinas de las instalaciones mineras después; tras pasar bajo de la línea del AVE la pista se adentra en los montes de la Sierra Madrona en dirección a la población de La Garganta.

Un pasado minero de esplendor

Según Wikipedia en el siglo XVI ya se mencionaba la existencia de una Venta del Horcajo, pero hasta el año 1858 en que se descubren las minas de galena argentífera no aparecen muchas más menciones. Por aquel tiempo el mineral de plata y en algunos casos la plata pura se transportaba a base de caballerías con producciones de unas 800 toneladas al año. La producción pronto se incrementó. En 1872 la compañía La Minería Española extraía 2400 toneladas, pasando 3300 toneladas en 1877. En esa época la población de El Horcajo ascendía a 2000 personas. Los problemas de abundancia de agua (se calcula que de las minas se extraían diariamente unos 7500 metros cúbicos de agua) llevaron a la implantación de la perforación mecánica en 1882. De esa manera la producción aumentó hasta las 13.423 toneladas. A partir de entonces la producción fue decreciendo por el empobrecimiento del filón y se sucedieron varios propietarios hasta que la Sociedad Minero-Metalúrgica Peñarroya paralizó la explotación en 1911, y no se retomó hasta medio siglo después. La compañía Peñarroya fue la que construyó el ferrocarril minero de vía estrecha que llegaba hasta El Horcajo, que prestó servicio hasta su cierre definitivo en 1970.

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De vuelta al pueblo, de las construcciones principales apenas quedan restos en pie y reconocibles aparte de una de las torres o castillete, las ruinas de lo que otrora fue una central eléctrica o “fábrica de luz” (como se conocían entonces) además de una construcción que ahora sirve de almacén y como corral para las ovejas que vagabundean por el pueblo y que pastan en las tierras próximas.

El conjunto formado por la iglesia y el antiguo hospital. Ambos edificios están en ruina.

Como excepción la iglesia de San Juan Bautista es uno de los pocos edificios en desuso que todavía se conserva intacto en apariencia, porque su interior está en ruinas. Lo mismo sucede con el hospital que está justo al lado.

En la parte posterior del conjunto formado por la iglesia y el hospital se ha construido una pequeña capilla de obra nueva que se apoya en el edificio abandonado y en cuyo interior se guarda una imagen del santo. Igual que sucede con algunas de las viviendas la pequeña capilla parece fuera de lugar (o de tiempo) entre los escombros que la rodean.

Viaducto de la antigua línea del ferrocarril minero

Desde Minas del Horcajo se puede caminar por la antigua vía de ferrocarril que se adentra en la Sierra Madrona rodeada de espectaculares y frondosos bosques. Hasta hace no mucho era posible cruzar el viaducto que sortea uno de los dos arroyos que forman el horcajo, pero en 2013 el dueño de los terrenos por los que cruza el antiguo trazado cerró el acceso con una verja. Se puede pasear por el resto de senderos, que son caminos públicos.

La de Horcajo es una de la rutas de la minería que se pueden visitar en la zona del Valle de Alcudia.

Fotos